San Juan en la Feria del Libro

Ventana abierta a nuevos lectores

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró su edición N°46 con semanas de intensas actividades vinculadas con la lectura y la cultura, caracterizada por una gran diversidad de expresiones. San Juan fue una de las 19 provincias del país que tuvo su stand propio. Una apuesta que se celebra y exhibe con identidad local.

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Texto y fotos: Romina Maina I 17-05-2022

Cada nueva edición de la Feria Internacional del Libro renueva el ritual. Libreros, editores, editoriales, organismos gubernamentales, escritores, lectores y demás eslabones de la industria editorial de todo el país y del exterior se reúnen en La Rural de Buenos Aires durante 19 días para celebrar la palabra escrita. San Juan tiene presencia en esta feria a través del gobierno de la provincia, desde hace varios años, y en esta última versión –realizada (tras dos años de ausencia por la pandemia) del 28 al 16 de mayo de 2022- volvió a participar con más de 350 títulos y 720 autores. Plataforma Gaia estuvo presente en dicho espacio y fue testigo directo de esta experiencia.

Cualquiera que haya podido recorrer el predio donde se realiza este tradicional encuentro, sabrá que frente al acceso principal, por Plaza Italia, sobre calle Santa Fe, se ubica (desde hace poco más de diez años) el stand provincial. Pero esto no fue siempre así. Anteriormente San Juan, participaba en un stand conjunto con otras provincias, en un espacio reducido, y presentaba una cantidad limitada de libros que no superaban los 60 títulos.

El gran cambio se produjo a partir de 2004. Jorge Elizondo era por entonces Director de Bibliotecas Populares de la provincia. En diálogo con Plataforma GAIA, el ex funcionario, recordó cómo se trabajó para lograr mayor presencia en la gran vidriera porteña: “Había un caudal interesante de escritores y de libros que se imprimían todos los años. Para esa edición conseguí alrededor de 300 títulos entre las dos universidades de la provincia, tuve entrevistas con instituciones y escritores  independientes e hicimos una convocatoria inclusive. En el espacio que nos habían asignado no cabían los libros porque ese número había que multiplicarlo por cinco que era la cantidad de libros que se pedía por cada título. Eso llevó a la necesidad de tener un stand propio en el año 2005 en el segundo año de mi gestión al frente del área. Fue un stand chico, tenía algo así como 16m2, y pasamos a tener 600 títulos. Estuvo también el respaldo del gobernador José Luis Gioja que me dio vía libre en aquel momento para que consiguiera el próximo año el stand más grande que pudiera y desde 2006 más o menos logramos un stand de 100 mts2”.

Esa tarea iniciada por la gestión de Elizondo la continuó luego Liliana Alaniz, titular actual del área: “Al terminar esta feria, en el mes de septiembre o incluso antes ya tengo que empezar a llamar para poder reservar el lugar para el próximo año porque es un espacio muy buscado”, contó. Como Directora de Bibliotecas Populares de San Juan, es la encargada de realizar las gestiones en Buenos Aires. Además, es responsable de convocar y coordinar cada año con escritores, editoriales y bibliotecas y de organizar todo el cronograma de actividades que se desarrollarán en el stand durante los días que dura el evento.

Cada vez las provincias vamos apostando a más. Empezamos con sistemas modulares, de stand mucho más comerciales, más tranquilos, de superficies pequeñas, de alturas bajas y si hoy te das una vuelta por la feria ya hay una cierta competencia, uno ve cuáles stands se destacan sobre otros, algunos apuestan a la tecnología, o a la parte artística o a los colores, eso tiene que ver con quererse destacar en este gran monstruo que es la feria y cada uno quiere mostrar su particularidad”

(Facundo Rodrigo, coordinador general del stand de San Juan)

Las dimensiones del espacio y la ubicación central frente a la vista de todo aquel que ingresa a la feria, deja de ser un dato anecdótico si se toma dimensión de lo que significa este gran fenómeno editorial. Basta reparar en algunos números: 45000 metros cuadrados es lo que ocupa la feria en el predio de la Rural, el equivalente a seis veces un campo de fútbol. Participan más de 1700 sellos editoriales y recibe más de un millón de visitantes.

Por ser uno de los eventos más importantes de la región, representa una gran oportunidad y todos salen a jugar el partido con lo mejor de cada uno. Porque si se trata de salir a la cancha y mostrarse en la gran vidriera de la industria editorial, hacerse visible es una necesidad frente a tantas propuestas que se producen en simultáneo y ante figuras de renombre y actividades destacadas que acaparan la atención del público.

“Hoy te vas dando cuenta que cada vez las provincias vamos apostando a más. Empezamos con sistemas modulares, de stand mucho más comerciales, más tranquilos, de superficies pequeñas, de alturas bajas y si hoy te das una vuelta por la feria ya hay una cierta competencia, uno ve cuáles stands se destacan sobre otros, algunos apuestan a la tecnología, o a la parte artística o a los colores, eso tiene que ver con quererse destacar en este gran monstruo que es la feria y cada uno quiere mostrar su particularidad”, expresó Facundo Rodrigo, coordinador general del stand de San Juan, responsable además de la idea y diseño de dicho espacio que se ubicó en esta oportunidad y como en cada edición de la feria, a la entrada del pabellón Ocre.

Este año, viajaron a Buenos Aires con apoyo del gobierno provincial, 58 escritores sanjuaninos y referentes de 30 bibliotecas populares, que recibieron además el subsidio de la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares) en el marco del programa nacional Libro% que les permite desde hace 17 años comprar ejemplares a la mitad de precio del valor de venta al público.

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Para relajarse y disfrutar. Una pantalla gigante invitaba a los ocasionales visitantes a recorrer el stand acompañados de imágenes de paisajes locales.

El stand ocupó una superficie de 92 mts2 y estuvo representado por el lema “San Juan, el ventanal de Cuyo”, una idea que se reforzó con la puesta de una gran pantalla (de 7mts. X 3mts) con imágenes representativas de la provincia. “Buscamos seguir con esta idea de ventana, mostrar lo que es la provincia desde los paisajes y destinos turísticos.  Leer un libro y al mismo tiempo, poder mirar ese paisaje, esas montañas, el cielo, relacionando la cultura con la gastronomía, la cultura a través de los libros, la cultura a través de la música, la cultura a través de diferentes colectivos artísticos que pueden mostrar la provincia estando en cualquier otro lugar. Es una mirada que viene tanto del gobernador como de la Ministra de Turismo y Cultura”, sostuvo Rodrigo.

Otro de los atractivos visuales del stand fue el “arco de las ideas” donde se presentó una selección de fragmentos de textos de autores sanjuaninos -46 en total en alusión a los años de historia de la feria- impresos en soportes móviles de gran altura y suspendidos en el aire. En todos los casos, según lo dicho por los funcionarios a cargo, se buscó reflejar el sentir y el pensamiento sanjuanino a través de las voces de sus autores.

En la oferta de libros puestos a la exhibición y venta hubo diferentes alternativas. La mayor cantidad estuvo concentrada en ejemplares de la Universidad Nacional de San Juan, la Universidad Católica de Cuyo, del Fondo Editorial de la Cámara de Diputados de la provincia, con obras ganadoras del Certamen San Juan Escribe y también material perteneciente al Museo de Bellas Artes Franklin Rawson. Pero no fue lo único. Además, se pusieron a disposición del público libros de editoriales autogestivas y de autores independientes.

Los libros “Arquitectura recobrada-Dibujos de un San Juan olvidado”, de Marcelo Vizcaíno (UNSJ) y “Historia del Rock en San Juan”, de Juan Rivero fueron los primeros en posicionarse en el ranking de los más vendidos. Entre los más buscados apenas comenzada la feria estuvo también el “Diccionario de la Lengua de la Región de Cuyo y La Rioja. Palabras de Ayer y de Hoy. Identidad. Pertenencia. Cuyanidad”, de las autoras Aída Elisa González de Ortiz y Graciela García. Esta obra además fue una de las elegidas junto a “Romanza de lo vivido” (obra póstuma de la poeta Reyna Domínguez) para presentar durante el día especial que tiene San Juan (como todo el resto de las jurisdicciones del país) en la feria. Dichas obras, estuvieron además entre las novedades editoriales que la provincia presentó este año.

 

Arco de las ideas. Los 46 fragmentos de textos de autores sanjuaninos impresos en soportes móviles y suspendidos en el aire fueron uno de los atractivos visuales del stand.

El encuentro más esperado. Después de dos años, la Feria volvió a reunir a una multitud en torno al libro y la cultura.

La presencia de San Juan en la Feria Internacional del Libro, es una acción mantenida en el tiempo, que trascendió gestiones a lo largo de los años y con propuestas diversas. «Se siguió con aquello que se construyó alguna vez de tener el stand propio que fue maravilloso y me hace sentir muy orgulloso. Yo incluso estando fuera de la gestión desde hace muchos años, visito todos los años la feria del libro y voy a disfrutar de que alguna idea que alguna vez se formó sigue en pie, se sigue trabajando», expresó Elizondo.

Con un espacio consolidado y esperado cada año por los diferentes actores del sector involucrados, representa también un desafío que se renueva con cada edición para llegar a dar a conocer nuevos títulos o acercar la lectura de autores desconocidos a nuevos públicos. No sólo se trata de libros. Abre la puerta a lenguajes, identidades e historia a través de la música, la danza, las letras, la gastronomía y un sinfín de experiencias que surgen de un encuentro federal que tiene al libro como hilo conductor, pero que va mucho más allá.

 

 

 

 

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