Ivonne Guzmán, cantante
“Es innegable que la cumbia está en el inconsciente colectivo del pueblo”
La cantautora es una de las voces representativas de La Delio Valdez, la cooperativa musical que hoy vive su momento de esplendor por los escenarios argentinos y del exterior. La artista habló con Plataforma GAIA sobre su presente, su sentido de estar en el mundo, la manera de transmitir la cumbia y de la calidez familiar de este gran proyecto que la contiene.
Raúl Caliva I 24-09-2026
La trayectoria de Ivonne Guzmán Grisales es un viaje que combina raíces, destinos y búsquedas artísticas. Cantante y compositora colombiana radicada en Argentina, su voz se formó entre Camerún y Salta, y se dio a conocer con la explosiva popularidad de Bandana. Sin embargo, lejos de quedarse en ese fenómeno, Ivonne eligió caminos diversos: la fuerza contestataria de Actitud María Marta, la exploración solista y, finalmente, el ingreso a La Delio Valdez, donde encontró una familia de 18 músicos que sostienen un proyecto cooperativo con más de 15 años de historia.
Su estilo se distingue por una interpretación intensa y sensible, capaz de transitar desde la energía del hip hop hasta la cadencia tropical de la cumbia. En el escenario, Ivonne despliega una presencia magnética: combina gestualidad expresiva, dominio vocal y una conexión directa con el público que transforma cada concierto en experiencia colectiva. A ello se suma su calidad humana, reconocida por colegas y seguidores, que se refleja en la manera de compartir la música como un acto comunitario y afectivo.
Junto a esa gran orquesta que la contiene, Ivonne es consciente que, vivir de manera cooperativa, implica tener una visión y una concepción distinta para transitar la música profesional. Tiene que ver con asumir riesgos y desafíos, aprendizajes también, pero, sobre todo, compromiso y compañerismo.
Más allá del talento interpretativo, la mayor virtud de la Delio Valdez es un alma colectiva que los mantiene unidos a un mismo deseo y por ello, se puede comprender cómo en este tiempo, el grupo transformó la experiencia de sentir y escuchar cumbia.
En el momento de mayor popularidad, La Delio llega este jueves 24 de septiembre al Teatro del Bicentenario, para presentar “El Desvelo”, su más reciente producción, en un espectáculo con un formato de puesta escénica diferente con varias sorpresas para los seguidores más fieles de esta comunidad artística.
En este contexto, Ivonne habló con Plataforma GAIA sobre la búsqueda personal y artística que construye como mujer y como cantautora en múltiples dimensiones expresivas. Pero siempre ligada a un objetivo colectivo en común junto a la orquesta. Perspectivas, percepciones, sentidos y procesos profesionales que ayudaron a ser lo que es hoy.
Dentro de nosotros como grupo hay un huracán musical, que al final se termina transformando en el sonido de La Delio Valdéz.
– ¿Por qué San Juan se convirtió en una plaza preferida en sus giras?
– Estamos muy contentos y contentas de regresar a San Juan, porque es una provincia que queremos mucho. La verdad, es que esta gira de teatros que nos lleva por todo el país es especial, ya que nos da un marco para poder encontrarnos con el público de una manera diferente, desde un ángulo distinto. Por supuesto, que habrá baile y alegría como un show de cumbia, pero será una manera de celebrar de otra forma.
– Al adaptar las canciones para un escenario teatral, ¿se logra un giro alternativo sin perder intensidad?
– Totalmente, así es, le damos una vuelta de tuerca más que nada desde lo visual y haremos una performance más teatral, sin tanta pantalla, pero con la orquesta a pleno destacando una puesta de luz más adecuada al espacio en el que estaremos. Dado que buscaremos conectar con el público desde un lugar más íntimo. Así haremos las canciones de “El Desvelo” y además, incluiremos los otros éxitos.
– ¿Qué narrativa se transmite a través de este nuevo álbum “El Desvelo”?
– Lo bueno de este trabajo es que volvimos a componer en grupo. Es un disco que refleja nuestro proceso de creación. Es un poco más festivo y respecto a los otros anteriores, lo diferente fue que todo se grabó con la orquesta en estudio y no cada instrumento por separado en pistas. Así salió todo más orgánico, más vivo y nos genera una riqueza más amplia al estar escuchándonos todos juntos. Y lo distintivo de este disco es que avanzamos con más canciones propias de la orquesta y así ampliamos el espectro de sonido de La Delio Valdez.
La gente quiere escuchar cosas genuinas. Con todo lo rápido que va el mundo, y con la IA en todas partes, La Delio viene a proponer algo genuino, muy analógico y auténtico.
– ¿Por otro lado, incorporan algunos homenajes?
– Sí, con “Atrévete a mirarme de frente” de Los Wawancó y “Porque yo te amo” de Sandro, son dos perlitas que hicimos como singles. En el tema de Sandro, lo canta Black Méndez que la verdad, le queda muy pintado de cuerpo entero. Hace una interpretación espectacular cómo lo es él, como nos tiene acostumbrados. El tema de Los Wawancó es parte de un enganchado bailable que largamos en diciembre del año pasado donde exploramos un poquito algunos clásicos de la cumbia. Es una sección nueva que estamos haciendo en los festivales y ya está en camino el volumen dos para fin de año y así brindarles más fiesta a nuestros seguidores.
– Una característica que tiene La Delio, es que traza un espectro amplio del género y sus modos de acuerdo al territorio latinoamericano. ¿Consiguen profundidad en la diversidad?
– Es cierto y está bueno lo que describís. Nosotros tenemos una búsqueda profunda y un gran respeto de la música y cómo se expresa a lo largo y ancho de América Latina. Comenzamos haciendo covers de cumbia colombiana; después, tomamos contacto con las influencias de otras regiones y así fue mezclándose con la mirada de cada uno de nosotros. Dentro de la orquesta, hay influencias personales que van desde el jazz, al rock, pasando por el reggae y de un montón de otros lugares. Por eso, dentro de nosotros como grupo hay un huracán musical, que al final se termina transformando en el sonido de La Delio Valdéz. Sin dudas que hay un conjunto de varias cosas: investigación, estudio, trabajo en equipo, mantenerse independientes y de estar siempre en lo genuino, es lo que creo que nos atraviesa a todos. La gente quiere escuchar cosas genuinas. Con el mundo en el que estamos ahora, con todo lo rápido que va, y con la IA en todas partes, La Delio viene a proponer algo genuino, muy analógico y auténtico.
– ¿Notás que hubo un cambio de época? ¿la mirada prejuiciosa hacia la cumbia como género quedó un poco en el pasado?
– Algo ha cambiado, tal vez, la cumbia se volvió un poquito más mainstream. Eso se da porque hay un montón de artistas que le dieron lugar a la cumbia en su repertorio. De a poquito fue entrando en la escucha popular y en la mayoría de todas las escenas. Sin embargo, todavía quedan algunas miradas prejuiciosas sobre la música popular, como se criticó en su momento a la cumbia villera en Argentina. Aun así, esta expresión se ganó su lugar masivo y abrió un camino nuevo y un subgénero especial y como todas las cosas nuevas que irrumpen, siempre habrá algo de resistencia porque la sociedad se pone conservadora ante los cambios que cuestionan lo que está establecido. Hay una estructura social que quiere hegemonizar de alguna manera al arte, pero en los hechos es imposible que se concrete, es muy difícil etiquetar el arte. Muchas veces se trata de entender o comprender algún fenómeno, de ponerlo en una cajita, pero a la larga, la cumbia es un género muy noble que permite fusionar con otros ritmos. Los jóvenes de hoy, lo resignificaron y ahora surgen artistas como Nicky Nicole y otros que vienen del trap, del hip hop, del pop, que agarran una cumbia y la apropian y suena completamente natural.
Hay que sacarnos todas las etiquetas posibles y que el arte, en este caso, la música, se exprese y llegue a los corazones que tengan que llegar.
– Hay muchos ejemplos que lo demuestran desde el rock también.
– Claro, ¿cómo puede combinar el rock con la cumbia? Y se puede, El Mono de Kapanga, Los Auténticos Decadentes, La Versuit y tantos otros ya lo lograron. Por eso me gusta asociar la idea que la cumbia se expandió como venas en toda Latinoamérica. Es un sonido que lo tenemos tan incorporado en el cuerpo, en nuestras casas, en las familias, en las juntadas con amigos. Es innegable que la cumbia está en el inconsciente colectivo del pueblo de alguna manera.
– En este panorama actual, donde la cumbia se sigue resignificando ¿también se fue derramando por el subsuelo, un sentido distinto de concebir el lugar de la mujer en la cumbia?
– Me parece que sí. La industria de la música, en términos masivos, estaba muy dominado por la lógica masculina. Pero con los años aparecieron voces femeninas que abrieron varios caminos que hicieron que la mujer pise con más firmeza. Antes, claro que las cantantes de cumbia existían, estaban en los escenarios, pero aun así vivían invisibilizadas y les costaba muchísimo. Pero lentamente, el oído, la visión fue abriéndose un poco más. Hoy seguimos ocupando más espacios, pero por supuesto todavía queda mucho más por avanzar, hay un montón de luchas que hay que seguir dando las mujeres en todos los ámbitos. Gilda, Gladys y muchas otras chicas que fueron rompiendo en su momento los estereotipos y le dieron para adelante, gracias a ellas, hoy seguimos haciendo historia propia.
– En una época, las canciones ponían a la mujer como objeto de todas las desgracias, de las traiciones o los desamores. ¿Siguen vigentes ese tipo de letras?
– En parte sí y en parte no. Hay historias diferentes que se cuentan, pero la poesía siempre expresa lo que le ocurre a la sociedad en ese tiempo y de lo que los artistas estén viviendo. Eso siempre va a estar relacionado. Temas como el amor, la pasión y el despecho, nunca dejarán de estar presentes en la música. Nos atraviesa siempre sin duda, pero depende de la mirada y la forma que se le de y sea lo más cuidada posible. Por ejemplo, en otros tiempos, las letras de la salsa eran muy normales que digan “te voy a matar porque me dan celos de lo que hacés”, no dejan de ser clásicos, sí, ahora, hay cambios que se dan, pero más sutiles. Aunque no se hagan canciones nuevas con ese tono, en la vida real, siguen sucediendo cosas terribles y seguimos lidiando con las mismas tragedias de antes.
Al ser una orquesta, todos tiramos para el mismo rumbo. Cuidamos la persona primero y el negocio está después. El negocio respalda a las personas y no al revés.
– ¿Tratás de construir una cumbia con identidad femenina? Y si es así ¿sobre qué le cantaría?
– Sinceramente, pienso que la música no debe ser ni masculina, ni femenina. Solo que exprese lo que se vive, los sentimientos, el amor, una experiencia particular. El arte no debe tener un género particular. Entonces, hay canciones que canta un varón y las puede interpretar cualquier mujer. Por eso sostengo que hay que sacarnos todas las etiquetas posibles y que el arte, en este caso, la música, se exprese y llegue a los corazones que tengan que llegar.
– En tu caso ¿qué cosas te hacen sentir contenida dentro de La Delio?
– Llevo 11 años y alrededor de casi 100 shows al año. Estar en La Delio, representa tener una cantidad de trabajo y de experiencias que me ayudaron a crecer. Como artista me fui construyendo, vivir una etapa de estudio y aprendizaje, pero después, me ayudó a dar la expresión genuina, a alcanzar una voz propia. Esa búsqueda, de hacer, de probar, de buscar, de separar lo que me gusta y lo que no me gusta, me lo permitió haber estado dentro de la orquesta. Me hizo crecer un montón, porque me agregó una nueva capa de lo que es hoy Ivonne como artista. Si bien, hago otras cosas como solista y con otros grupos, esta dimensión dentro de La Delio, como tantos personajes que tengo en simultáneo, me ayuda a moverme y siempre a mejorar, estar atenta a que puedo hacer diferentes facetas. Por otro lado, vivir dentro de La Delio, es maravilloso. Nosotros, al ser una orquesta, vamos subidos al mismo barco y todos tiramos para el mismo rumbo. Así vamos, un poco a prueba, otro poco a error, pero el eje humano está primero. Cuidamos la persona primero y el negocio está después. El negocio respalda a las personas y no al revés. Eso lo tenemos muy en cuenta.
– Eso lleva a pensar que todo el tiempo hay que tomar decisiones y asumir riesgos.
– Exacto. Hay que decidir y no es fácil, hay que aceptar que se cometen errores también. Hay que equivocarse, porque así se aprende. Muchas veces uno no sabe lo que necesita, hasta que se equivoca y ahí vez que no era por acá. Así es el camino del artista.
– ¿Por qué vale la pena vivir un encuentro con La Delio en un escenario en vivo?
– Para las personas que nunca hayan ido a ver a La Delio, les cuento que es una experiencia única. No se trata solo de escuchar cumbia. Hay toda una puesta en escena, todo un recorrido orquestal, con cinco cantores en vivo. Sentir como suenan todos los instrumentos y que te golpean el pecho, realmente hacen de una experiencia hermosa para vivir en familia. Y el contexto de una sala de teatro permite eso, permite que todo sea muy familiar.
Para saber más
La Delio Valdez nació en Buenos Aires en 2009 como una orquesta cooperativa de cumbia, inspirada en las grandes formaciones tropicales de América Latina. Con dieciocho músicos en escena, la agrupación reúne voces como las de Ivonne Guzmán, Pedro Rodríguez y Black Rodríguez Méndez; guitarras y bajo a cargo de Manuel Cibrián y León Podolsky; una potente sección de vientos integrada por trombones, trompetas, saxos y clarinetes; y una base rítmica que combina timbal, congas, bongó, güiro y percusión afrocaribeña. Esta diversidad instrumental y humana le otorga un sonido arrollador que desde hace más de quince años recorre escenarios del país y del exterior con identidad propia. La cooperativa artística ofrece una combinación equilibrada entre tradición y modernidad. Su formación recuerda a las grandes orquestas caribeñas, con secciones de vientos, percusión, cuerdas y voces que dialogan en un entramado sonoro poderoso y festivo.
Para agendar
La Delio Valdez. Presentación de “El Desvelo” este 24 de septiembre a las 22 hs. en el Teatro del Bicentenario (España y Santa Fe). Las entradas tienen valores en $40.000, $50.000, $60.000, $70.000 y $80.000. Pueden adquirirse con todos los medios de pago en la boletería del Teatro del Bicentenario, de lunes a viernes de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 20:00, sábados de 9:30 a 14:00 y en el día de función, dos horas antes del espectáculo. También están disponibles online a través de TuEntrada con recargo en el precio por servicio de compra digital.




