Juampi González, comediante
“La risa es la mejor defensa”
Con el regreso de su humor filoso al escenario sanjuanino de la Sala Z, el creador de “Soltero 2.0” estrenará ahora su cuarto unipersonal titulado “Oveja Negra”. En esta nueva propuesta de stand up explora su experiencia de alcanzar la edad de los 40 y todas sus contradicciones de adulto en la sociedad contemporánea. El cómico habló con Plataforma GAIA acerca de su manera de interactuar en escena.
Raúl Caliva I 08-05-2026
Llega Juampi González nuevamente a San Juan, donde hará debut su reciente y novedoso show unipersonal “Oveja Negra”. En plena gira por Cuyo, primero pasará por el Teatro Selectro de Mendoza el sábado y el domingo 10 de mayo, será el momento para actuar en Sala Z.
Es la cuarta propuesta de Stand Up que ofrecerá el comediante mendocino después de haber tenido éxito con “Soltero 2.0”. En esta oportunidad, Juampi buscará por todos los intersticios de su identidad enfrentando sus propias contradicciones y el vértigo de acercarse a los 40, sin cumplir ninguno de los casilleros que “había que cumplir” según manda la sociedad moderna.
Con humor filoso y una mirada tan honesta como incómoda, Juampi invitará a la platea sanjuanina a reírse de sí mismos; de romper los moldes y salirse de la norma y al mismo tiempo sentirse también perdido sin plan y sin brújula, siendo como una “oveja negra”, pero no en soledad.
Juampi se ha convertido en una de las voces más visibles del Stand Up argentino gracias a sus shows y su presencia en redes sociales. Conocido artísticamente también como Juampigon, en realidad se llama Juan Pablo y desde muy joven salió de su Mendoza natal para buscar su destino en varias ciudades. Vivió un tiempo en Comodoro Rivadavia, otro en Santa Cruz de la Sierra en Neuquén y finalmente se radicó en la Ciudad de Buenos Aires.
Aunque su etapa de vida anterior fue la carrera de ingeniería industrial, paulatinamente fue encontrando su propio cauce en el mundo de la música y la locución, hasta que despertó en él su inclinación a la comedia del Stand Up, donde la vocación pasó a ser después una profesión tiempo completo de la cual puede decir que es su principal sustento.
Su paso por el canal Comedy Central y por Showmatch como imitador le dieron la visibilidad necesaria, al igual que su espacio en Instagram. Así fue cómo fue edificando un nombre propio en el competitivo circuito de comediantes en los últimos años.
Tengo varios casilleros que aún no completé, y se siente algo raro y distinto, porque lo que me afecta a mí, también afecta a las personas con la misma edad, por ahí, habrá que aceptar que no todos somos parte del mismo rebaño.
Con su toque para empatizar con los espectadores, saca a la luz sus propias vulnerabilidades a través de sus monólogos. Su canal de YouTube cuenta con más de 36 mil suscriptores, interacción que le permite elaborar su propuesta y se apoya en la experiencia participativa en el escenario, donde el público mismo es parte activa de la función.
De esta manera, Juampi -con 38 años de edad- habló con Plataforma GAIA, acerca del desafío de no alcanzar las tradicionales metas en la vida: casarse, tener hijos y conseguir la estabilidad laboral.
“Con este nuevo espectáculo, mi cuarto unipersonal, trato de volver a mis bases, a mis raíces como comediante. Y en parte también, refleja lo que me está pasando en lo personal que llego a los 40, con planteos, con preguntas, con crisis y muchas de esas preguntas, son las que tienen la mayoría de mis amigos que tienen ya los 40”, comenzó el humorista.
“Tengo varios casilleros que aún no completé, y se siente algo raro y distinto, porque lo que me afecta a mí, también afecta a las personas con la misma edad, por ahí, habrá que aceptar que no todos somos parte del mismo rebaño. En resumen, hago un planteo sobre los vínculos sociales de hoy. Esta temática de ser o no ser padre, es una continuidad de Soltero 2.0”, sostuvo González.
En sintonía con su percepción de no cumplir con ciertas expectativas sociales al pisar la barrera de los 40, esa sensación la enmascara a través del humor con la idea eje del show: “Oveja negra es la metáfora que intenta describir ese lugar o ese rol que no llego a ejercer. Es percibirse como una persona desencajada, una excepción a la regla, de estar desconectado de lo que uno ‘debe’ hacer en la vida o pueda construirse”, señaló. Además, agregó que “no hay una sola oveja negra, sino que somos muchas las ovejas y es lo que hago con esta invitación”.
Oveja negra es la metáfora que intenta describir ese lugar que no llego a ejercer. Es percibirse como una persona desencajada, una excepción a la regla, de estar desconectado de lo que uno ‘debe’ hacer en la vida.
Juan Pablo tenía un avance considerable en sus estudios de ingeniería en la universidad privada del Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Sin embargo, en su mejor momento, dio un volantazo y giró 180º su presente. Encaró de lleno el ambiente de las artes escénicas y puso especial atención al formato del Stand Up. “Hoy disfruto mucho de esa decisión que tomé hace tiempo. De haber aprovechado esa libertad que tenía, para cambiar mi camino. Pero siempre uno se hace preguntas que las respuestas, no son las que a uno le gustaría escuchar. A veces también, una mala respuesta resulta el modo a seguir para cambiar algunas cosas”.
Este antes y después no fue abrupto tampoco. Lo vivió como proceso gradual que le tomó alrededor de unos 3 años. “Mientras cursaba la carrera de ingeniería industrial, en paralelo hacía mis cursos de comedia, de Stand Up y de Impro. De a poco me fui metiendo y efectivamente me di cuenta que la comedia era lo mío. Pero el hecho de aceptarlo, de comunicárselo a la familia, a los amigos, que todos siguieron carreras formales, no fue fácil para mí. Resultó un salto muy grande ya que no existía en mi radar esa opción. Ahora, los beneficios son innumerables”, contó Gonzáles.
“Hace más de 15 años me dedico a hacer lo que me apasiona, hacer reír a la gente. Por suerte, esa decisión fue la correcta y me salió bien. Viéndolo en retrospectiva, tomé conciencia que el arte siempre estuvo en mi vida, tuve esa inquietud desde adentro”, manifestó Juampi. Pero el tema que le preocupa en este momento “casi existencial” es ese mítico umbral de los 40 y sus crisis.
“La edad es parte la subjetividad de cada uno. En mi caso particular no lo planteo como algo drástico, pero evidentemente hay algo intrínseco de que cada 10 años uno hace un ‘checklist’ o una revisión de esos puntos de vida que acumulaste. Cuando llegás casi a la mitad de tu vida, empezás a ver si realmente hiciste todo lo que quisiste hacer o si disfrutaste todo lo que pretendiste. Cuando se habla de la crisis de los 40, es porque deberías haber tenido resuelto gran parte de las cosas que planeaste de joven y no lograste”, fue narrando el humorista.
Y lo ejemplificó haciendo una comparación de esta época actual, con otras anteriores. “Antes, al tener 40 años, la gente ya estaba en una posición un poco más definida en la vida, más establecida, con hijos y un poco con el piloto automático activado. Pero hoy, no estoy para nada en ese momento. Todavía estoy zigzagueando, no es algo que esté mal o bien en sí mismo”.
La incertidumbre es la regla, ya no se sabe cómo planificar la existencia. Entonces, lo mejor que uno puede hacer es elegir un camino propio
González puntualizó sobre el contexto social en el que se transita por estos días. “la incertidumbre es la regla, ya no se sabe cómo planificar la existencia. Entonces, lo mejor que uno puede hacer es elegir un camino propio. Por mucho tiempo, tuvimos establecidos dos o tres caminos posibles, y en cambio, ahora pueden darse infinitos caminos. Cuando te salís de la norma, empezás a sentirte raro. Lo que se trata de aprender ahora es justamente, cómo manejar esa incertidumbre y entender que a veces, el confort moderno puede jugar una mala pasada”.
En el caso de Juampi, explicó que su “zona de confort” era seguir estudiando ingeniería, hasta aceptar una jugosa propuesta de trabajo seguro. Sin embargo, “a la larga, quizás hubiera aceptado un camino de infelicidad y que no lo necesitaba. Por eso, me doy cuenta que lo que tenemos delante ahora es gestionar la incertidumbre”.
Lo que plantea, es que esos objetivos aspiracionales de llegar al matrimonio armonioso, tener hijos y una estabilidad laboral garantizada para ascender socialmente se ha puesto en cuestionamiento, puesto que las circunstancias sociales, culturales y económicas son complejas.
“Creo que empezó a abrirse el abanico. Hay gente que quiere tener su emprendimiento, que quiere realizar sus propios proyectos, quiere viajar. Aunque mi generación viene un poco a romper con algunos mandatos, esto es cíclico, tal vez en un algún momento en el futuro, esos objetivos vuelvan a estar vigentes”, comentó.
El Stand Up como instrumento de expresión y sanación
Juan Pablo encontró en el género humorístico la herramienta para comunicarse en escena. Pero admite, que no hay que quedarse solamente con el monologo como único recurso artístico. “Hay productos estándar que funcionan muy bien y otros que complementan con otros elementos, algo de canto, otro de música y actuación teatral. Cuando comencé me volqué de lleno a hacer solo Stand Up, pero con el tiempo sentí la necesidad de incorporar otras herramientas, tocar guitarra, crear personajes, cantar, armar una puesta teatral. Sin embargo, con ‘Oveja Negra’ quise volver un poco a mis raíces y que sea con mucha interacción”, contó.
“Cada artista tiene ganas de mostrar algo nuevo o a veces, puede estar vacío. Pero lo fundamental, es que la propuesta debe ser genuina. El Stand Up es un género muy robusto que se banca estar con una persona sola arriba del escenario que haga reír y eso es lo que lo distingue del resto”, añadió.
Profundizó también, cuál es su sello personal: “hago que el público sea parte de mis shows. Hago un humor menos protocolar y hablo como si estuviera con mis amigos. Esa es mi esencia, mostrarme tal cual soy. No busco medirme, tampoco hago cosas forzadas. Sí, es cierto, puedo ser un poco picante y ácido para decir algunas cosas y por momentos, me peleo en el buen sentido con el público y éste se pelea conmigo. Ahí se genera una sinergia muy divertida de ida y vuelta”.
No obstante, Juampi también tiene interés en otros espacios dentro del entretenimiento. Actualmente, está explorando facetas de conducción en medios de comunicación y también en la actuación teatral, para lo cual está tomando clases y preparándose para una eventual oportunidad que le de pie a encarar nuevos proyectos profesionales. Como, por ejemplo, emprendió este año la temporada de la comedia teatral “Reglas de tres simple” junto a Nancy Gay, dirigida por Hernán Krasutzky, que estrenó hace unos meses en el Teatro Premier.
La risa es la mejor defensa, te hace enfrentar cada día de la mejor manera. Lamentablemente, cosas malas en el mundo siempre habrá y en Argentina estamos en modo crisis constantemente.
Hago un humor menos protocolar y hablo como si estuviera con mis amigos. Esa es mi esencia, mostrarme tal cual soy. No busco medirme, tampoco hago cosas forzadas.
De todas maneras, su motor central es hacer humor en cualquiera de sus variantes. Dado que, ante una realidad cada vez más angustiante de transitar para numerosos argentinos y en un mundo cada vez más cruel y deshumanizante, Juampi considera que él está hecho para hacer un bien a los demás: “Es para lo que nací y lo que mejor me sale hacer. Mi aporte artístico está para que el público se ría y por un momento, trate de aflojar ante tantos problemas. Está comprobado que la risa es la mejor defensa. Te pone más firme, te hace enfrentar cada día de la mejor manera. Lamentablemente, cosas malas en el mundo siempre habrá y en Argentina estamos en modo crisis constantemente. Por eso pienso que esa capacidad que tenemos nos da identidad, de que el humor argentino nos termina sanando y siempre ha sido la mejor forma de aliviar los malos momentos”, concluyó.
Para agendar
Oveja Negra. Unipersonal de Juampi González se presentará este domingo 10 de mayo en Sala Z (Pedro Echagüe 451 oeste) a las 20 hs. Entradas $32.000 en venta por boletería y por Passline.




