Martina Chapanay, mujer de cinco mil batallas

Arturo Sierra

Por Gargo I 23/06/2023

☆☆☆☆

Es raro, muy raro ver tus propios paisajes en una serie o película. Estos escenarios no han cambiado mucho desde 1871. Al verlos, sabés que están a la vuelta de la esquina, lo que le da un ambiente familiar satisfactoriamente agradable a esta serie recientemente estrenada en Canal Encuentro.

Para los que no saben, Martina Chapanay es la “Robin Hood” de estas tierras. Al no tener en San Juan un bosque de Sherwood, ella se escondía en las Lagunas de Guanacache. Robaba en los caminos y repartía los frutos de sus asaltos entre los más desposeídos.

Tras una vida de combatir la desigualdad y luchar por la libertad, la justicia y la dignidad humana Chapanay, quien, además, rompió los moldes de su condición de mujer que marcaba la época, terminó en Mogna, un paraje olvidado de Dios, donde acabaría sus días.

Sin duda, una de las grandes mujeres olvidadas de la provincia… no tan olvidada. Todos los años (previo a la pandemia) las agrupaciones gauchas visitaban su tumba en lo que se conoce como la peregrinación religiosa popular en honor a Santa Bárbara. Esta suele realizarse en diciembre de cada año en Mogna. Una de las dos grandes peregrinaciones gauchas (la otra es a la Difunta Correa) que da, color y ambiente festivo a nuestra provincia.

Ahora que la historia de Martina llegó a la pantalla de la señal pública (y a través de ésta a todos los hogares del país) ya no transita sólo por la legendaria Ruta 40 y sus inmediaciones. Y si bien hasta ahora sólo se emitió el primero de los ocho episodios que conforman esta producción audiovisual nacional -realizada por la productora Pensa&Rocca-, los sanjuaninos pudimos ver ya un poco más de esta historia en una proyección especial y exclusiva en formato de largometraje en el Cine Teatro Muncipal.

Todo comienza cuando José, un periodista de Buenos Aires llega hasta el rancho de la Chapanay, en Mogna, para que, de su propia boca, Martina le cuente su historia. Escenario cuidado e impecable y actores de buen casting hacen de las imágenes algo perfecto. Con un mínimo toque a película cowboy, las primeras secuencias son fantásticas.

Luego, están los diálogos al estilo de película argentina. Aquí voy a tener que desarrollar un poco. No se trata de una cosa de esta serie, los diálogos lentos y pausados son parte de la escuela del cine nacional. Vienen de la última etapa dorada del cine argentino y de alguna forma, (directores mediante) se metió en el alma de esta industria a partir de los ‘70, ‘80, ‘90… y hasta nuestros días.

Claro que, si se está habituado al estilo de cine norteamericano, ver esta cadencia de narración temporal en la gran pantalla genera por momentos una sensación de inquietud a la espera de más acción. Pero hay muchísimas películas de spaghetti western, que tienen, un ritmo similar. Y estas no provocan el mismo tipo de impacto, con el que el espectador se enfrenta, al ver cine vernáculo. A estas alturas, no sé si es bueno o malo… pero debo decir que en ciertos tramos es lenta y pausada.

Pero también es simplemente un ritmo al que no estamos acostumbrados como espectadores. Al parecer José (el periodista) viene a buscar un facón épico, en cuya hoja reza; “nadies más que nadies, ni menos que nadies” (Es el facón del General Ángel Vicente Peñaloza).

En cuanto a las actuaciones, Charo Bogarín es más que creíble: es sin lugar a dudas; Martina. Y los roles de Paloma Contreras y Agostina Hebilla en el papel de Chapanay  adolescente y niña respectivamente, también son para resaltar.

Nuestros actores (los sanjuaninos) no se quedan atrás. No desentonan para nada y están a la altura de las circunstancias. Destacan las actuaciones locales de José Annechini como Chacho Peñaloza y Pilar Mestre como el Padrecito. La participación de Guillermo Kuchen en el rol de estanciero resulta acertada y está muy bien también Patricia Savastano como Doña Clara. Aunque, hay que decirlo, muchos de los actores y actrices locales no tienen unas largas líneas para ellos mismos y su participación termina siendo bastante secundaria.

En tanto que del lado de las actuaciones porteñas, el Mayor Irrazábal (ante quien se rendiría el Chacho) también es un buen actor; es el malo de la serie; despectivo y avasallante, se le toma bronca enseguida. Encarnando este papel está Juan Francisco Barberini, que nos regala una muy buena interpretación. De la misma manera que Marcelo Subiotto quien hace de periodista y Juan Manuel Alari como Cruz Cuero, un bandido inescrupuloso y sin ley más que la propia, resulta bastante creíble.

“Martina Chapanay, mujer de cinco mil batallas”, resultó ganadora en el concurso Renacer Audiovisual, del Ministerio de Cultura de la Nación y la Secretaría de Medios y Comunicación Pública y contó para su realización con el apoyo del Ministerio de Turismo y Cultura del Gobierno de San Juan y de la Municipalidad de Iglesia.

Si el objetivo era captar la esencia del personaje, como dijo Miguel Ángel Rocca, director de la serie en una entrevista para este mismo medio (Ver entrevista) – está muy bien logrado. Y sin duda, es ideal para un lunes en la noche.

 

Desde aquí se puede ver el primer capítulo.

error: Este contenido es propiedad de Plataforma GAIA !!
Share This