Opinión
Vagando por planetas enanos
Por Blasfemo de Talampaya
…Salvador Orsini no podía dilucidar cuál de las dos era la correcta. ¡Si se veían tan similares! Pero no quería pasar como niño al confundir otra vez mágica con ilusión! No había dudas, si se acercaba; ese edificio sería el refugio para el resto de su vida, allí donde podría ver pasar sus últimos años, sentirse contenido, y escuchar a cada momento el canto de los ángeles entonado para él.
(Marcelo Uliarte – Vuelta redonda a la Piazza dei Poppolo – mayo 2022)
Miércoles 11 de mayo, 20hs, Galería Artify (Mitre 73 oeste) exposición de Marcelo Uliarte “Por planetas enanos”; ¡qué maravilla! Debo confesar que entiendo mejor a los diseñadores que a los artistas de paladar negro. Siempre concederé una estrella más a los diseñadores, y si me preguntan: ¿Por qué? Porque me creo un diseñador.
Marcelo es uno de los nuestros. Son más fáciles de entender, son como una autopista, donde no hace falta leer más allá de las propias posibilidades; en contraposición con los caminos agrestes y poco transitados de los artistas, donde los significados parecen no guardar una relación directa con la polivalencia significante. En fin; para ponerlo todo en pocas palabras: ELEGANTE, pavimentado.
Marcelo es Arquitecto y docente en la UNSJ, dicta las cátedras de Lenguaje Formal I y II en la carrera Diseño Gráfico y pinta con lápices de colores. Sus cuadros de neto corte vertical expresan el amor de Marcelo por las máquinas. Pero no solamente por las máquinas de engranajes y cables, sino también por máquinas sociales como iglesias e instituciones y por los sistemas planetarios (o burbujas sociales / ámbitos de tareas y eventos) por todo aquello que en sí mismo plantea un movimiento de las estructuras.
Esto es también claramente visible en los fondos de sus cuadros. Tramas movedizas y zigzagueantes que dan a luz texturas plenamente satisfactorias de un azul celeste. Se puede navegar en ellas hasta llegar a esos pequeños mundos semejantes a los del “el principito” (libro del francés Antoine de Saint-Exupéry 1900-1944) donde se encuentran estas maquinarias antes mencionadas. Las obras son acompañadas por cortas pero decidoras historias de esos mundos que terminan por significar todo el conjunto de forma armónica. No es algo como para perdérselo.
Sus cuadros de neto corte vertical expresan el amor de Marcelo por las máquinas. Pero no solamente por las máquinas de engranajes y cables, sino también por máquinas sociales como iglesias e instituciones y por los sistemas planetarios (o burbujas sociales / ámbitos de tareas y eventos) por todo aquello que en sí mismo plantea un movimiento de las estructuras.
Carrusel de suspiros, Marcelo Uliarte
Órbita recalculada, Marcelo Uliarte
Mientras miraba con detenimiento estas tramas en los fondos del dibujo y llegando al planeta donde había dos iglesias y un auto Iván Manrique (Artista plástico de la sierra, de San Agustín del Valle Fértil) se preguntaba: ¿Qué auto será ese? A lo que yo repuse; –indudablemente es un Fiat; y es que para mí ¡no había dudas! Le preguntamos también a Arturo Sierra y Mariela Corzo a modo de árbitros imparciales por el modelo y la marca del vehículo dibujado y terminaron por decir también: ¡un Fiat!. Se despertó allí un acolorado debate entre Iván y yo, que terminó cuando apostamos un asado para 4 personas. La justa se zanjaría preguntándole directamente a Marcelo (el autor). Pero había que esperar.
Mientras tanto los mundos se sucedían unos a otros como en cascada. Vio usted, cuando asiste a su Bar… tu Bar; no es el mejor bar del mundo ni mucho menos, pero no importa nada, es tu bar. Es como tu casa… el mejor bar del mundo no le hace sombra, porque es el tuyo. Pues esa es la emoción que tengo al visitar Artify. Es como entrar a la cantina de mi propio club. Es esa sensación de hacer tuyo algo, más allá de la propiedad física.
Aquí nacen debates, charlas, juegos y una innumerable variedad de amistades que en definitiva te hacen crecer el alma. De entrada, me había encontrado con Fagale; entrañable y querido amigo en estos eventos… El Doc. me contaba que le pareció fantástica la frase con la que habían titulado en los medios la venta del famoso cuadro de Marilyn Monroe: “la nueva Gioconda”… lo que me dejó pensando por un rato.
La frase es indudablemente magnífica, sin embargo, hay detalles más allá de lo artístico (no voy a comparar aquí a Warhol con Leonardo) lo que sí me gustaría enfatizar es la forma en la que ambos artistas abordaron a la belleza (cada uno en su siglo y desde su perspectiva) la belleza es como un abismo: Leonard capturó el amor platónico en un lienzo… “un deseo de poseer lo añorado”, antes de dejarse caer en él. A lo largo de la historia, otros, también lo lograron. Pero Warhol, a diferencia de Leonardo, intentaba capturar a Marilyn para sí… es decir: él quería ser Marilyn, así que la embotelló. Puede percibirse como se desenvuelve ese deseo en facetas, en el tiempo. Y es que Artify en la noche del miércoles estaba a reventar como tu club, cuando gana el domingo, y no es posible separarse de esas otras historias.
Marcelo con su arte desata estas controversias, estos mundos. Los cuadros imprimen al entorno un aura de buenas vibraciones que dejan fluir la cordialidad entre los planetas; entre las gentes. Finalmente se pudo hablar con Marcelo, quien inclinó la balanza definitivamente a mi favor. El auto es: “un Fiat 1100 de la década de 1960” …y yo le había ganado un asado a Iván. Una noche mágica a la que este servidor le otorga 5 estrellas sobre 5, acordando siempre que hay una estrella que viene por el lado del diseño.