El amor después del amor (sin spoiler)
Por Gargo I 04/05/2023
☆☆☆☆☆
Si tenés entre 46 y 66 años de edad te va a encantar. Los menores no ven nada épico ahí. Es la historia del disco más vendido de todos los tiempos y de su compositor, Fito Paez. La historia se va contando medio como en “zapping” entre la niñez de Fito y su vida profesional adulta. (Zapping: término en desuso que significa hacer “reel” con el control remoto del televisor saltando de canal en canal… o saltar como sapito de canal en canal, siendo un número no cuantificable para el rating / Rating: Escala de programas más vistos en la televisión).
Contexto: Los que hoy son mayores, allá por finales de los ’80y principio de los ’90 llegaron al poder político rápidamente (debido a que una generación de políticos había sido destruida por el gobierno de facto de 1976 – 1983) Entre todas las cosas que estos políticos realizaron apenas llegaron al poder fue: la ley 23.515 o Ley de divorcio vincular (1987). Las ideas del amor estaban cambiando en nuestro país y se puede ver casi en todas las áreas sociales de la época. Por aquel entonces se entendió verdaderamente que “nada es para siempre (Cantilo 1992)” y hubo un sinceramiento profundo a nivel social.
Es uno de esos raros casos de la historia donde la política avanzó más rápido que la expresión artística. En estos años de fracaso político, sumado a los fracasos personales, hacía que el panorama no fuese el mejor para el ciudadano de a pie, hasta que Fito Páez alcanzó con su disco al público, que lo pedía a gritos… y lo que dice ese álbum, a grandes rasgos, es: “OTRA OPORTUNIDAD”. Fito Paez escribió un libro de sus memorias y con ese material y otros tantos se armó la serie. Un trabajo muy bien cuidado en cuanto a lo visual, los escenarios están retratados minuciosamente y los personajes también se pueden apreciar, hasta el olor de la época.
La historia va de Fito (actuado por: Iván Hochman), pero se roba la escena María Micaela Riera que hace de Fabiana Cantilo. Cantilo (en la vida real) es un icono del Rock Nacional. Es un estereotipo argentino de mujer. Totémica, imbatible, libre y con una voz de ángel arrabalero que hubiera destruido el corazón del mismísimo Carlos Gardel – se la distingue por un gran lunar en su mejilla. Debo reconocer que, durante muchos años de este nuevo siglo, seguí escuchando las canciones de Charly García y Fito… pero siempre en las versiones de Fabiana Cantilo (por YouTube) pues, siento que su voz no pasa de moda. La actuación de Daryna Butryk como Cecilia Roth también es extraordinaria.
En cuanto a las interpretaciones masculinas, también son satisfactorias y bien logradas, pero en estos casos están más versionados. Charly García (Andy Chango) se siente que es una conjunción de “Mick Jagger”, “David Bowie” y el mismísimo Charly. Con dirección de Felipe Gómez Aparicio y Gonzalo Tobal es una serie que trae buenos recuerdos de una época en la que la generación “x” cambió sus vidas una y otra vez. Una generación que valoró el arte local por sobre lo internacional construyéndose a ellos mismos como individuos y como sociedad. Va por Netflix y aconsejo verla con un buen Merlot y sin arrepentimientos.