Asteroid city (con spoiler)
Por Gargo I 18/07/2023
☆☆☆☆☆
Wes Anderson es un director de cine estadounidense conocido por su estilo visualmente disruptivo y su enfoque narrativo único. Nacido el 1 de mayo de 1969 en Houston, Texas, Anderson ha dejado una marca indeleble en la industria cinematográfica con su estilo distintivo y su enfoque meticuloso en cada aspecto de sus películas.
Uno de los rasgos más reconocibles del cine de Wes Anderson es su estética visual cuidadosamente elaborada. Sus películas se caracterizan por la simetría meticulosa, la paleta de colores pasteles y el uso de planos fijos y movimientos de cámara precisos. Cada escena está meticulosamente diseñada, y los detalles minuciosos se convierten en elementos importantes de la narrativa.
Esta atención obsesiva al detalle crea un mundo visualmente cautivador y único en cada una de sus películas. Además de su estilo visual, Anderson es conocido por su estilo narrativo y sus personajes excéntricos.
Sus historias a menudo exploran temas de nostalgia, alienación, amor y familia. Anderson tiene una habilidad para mezclar comedia y drama de una manera única, creando un equilibrio entre el humor y la melancolía. La filmografía de Anderson incluye películas aclamadas por la crítica como «Rushmore» (1998), «The Royal Tenenbaums» (2001), «The Grand Budapest Hotel» (2014) y «Isle of Dogs» (2018), entre otras.
Cada una de sus películas es una experiencia cinematográfica inmersiva, llena de diálogos ingeniosos, personajes memorables y una narrativa bien construida. Su capacidad para crear mundos visuales cautivadores y personajes entrañables lo ha establecido como uno de los directores más destacados y queridos de su generación. Este sello; esta firma, está completamente presente en “Asteroid City” (2023) pero está vez va un poco más allá de lo de su propio estilo.
La película es una comedia de ciencia ficción; sin embargo, sus metahistorias nos hablan de algo más preciso (que hace recordar a la arquitectura de «Historias mínimas» – Carlos Sorín, 2002). Voy a sugerir algo que tal vez encuentre una violenta oposición, pero la película parece mostrar que «EL HOMBRE SE SIGUE MIRANDO A SÍ MISMO COMO EL CENTRO DE TODO; EL HOMBRE ES SU PROPIO OMBLIGO…». Parece una tontería, pero esta imagen nos arroja a profundos precipicios filosóficos. Nuestro comportamiento es, sin duda, el de un animal enredado con su propio ovillo. Estos abismos de profunda oscuridad nos obligan a reflexionar.
Asteroid City está sobrecargada de efectos especiales; sin embargo, el director solo nos deja entrever lo falso (efectos especiales evidentemente impostados) como lo único verdadero, sin duda brillante, dándole a los efectos especiales una nueva significación. Un marciano aparece para inventariar una roca en medio del desierto; y esa es la historia… Pero no, la historia somos nosotros, son nuestras historias las que importan.
Con su perspectiva de planos chatos, Anderson nos convence de la existencia de unas cuantas dimensiones más que las cuatro conocidas, donde lo trivial se vuelve importante y lo importante trivial. Una película en la que participa la crema actoral de Hollywood, algunos con verdaderos papeles protagonistas y otros con micropapeles o cameos. Una obra sin dudas para disfrutar. Sugiero vodka de buena calidad para maridar en una noche de viernes.