Opinión

Amigos

Por Blasfemo de Talampaya

 

Arturo Sierra

El poeta estaba medio confuso y distraído… como si estuviera buscando algo… yo me había portado border con él; maltratándolo. ¿Qué te pasa viejo? Le pregunté mientras gritaba: Danteeeee… amigo… Danteeeee …por las galerías. – ¡Solo quiero que me dejes ir, demonio! ¡Qué es lo que puede atormentarte de mí!… soy un viejo poeta romano… ¡Devoradme de una vez!… o dejadme marchar… El viejo se había empoderado un poco, y como yo sentía culpa por maltratarlo, le dije: – ¡Ninguna de las dos cosas; viejo! Decime: ¿vos… escribiste la Eneida…? A lo que me respondió otra vez desempoderándose… – Si, yo lo hice. Quise destruir mi obra, pero ya era tarde; los copiadores, no solo la copiaron, la editaron … y la ilustraron con intrincados árboles genealógicos en sus hojas finales. Todas las familias de Roma querían pertenecer a ella. YYY… yyyy si acaso tu; eres el demonio que me castigará por esto ¡hazlo de una vez! Estoy preparado para enfrentar mi pena eterna; al tiempo que el viejo se abría la bata mostrándome su marcado esternón con el costillar… una imagen que prefiero no describir; y que, deseo olvidar. Pero tenía una excelente excusa para abandonarlo en su locura; la muestra de Alberto Sánchez Maratta en la gran Alianza Francesa. Me dejé marchar mientras el viejo se rasgaba las vestiduras gritando: ¡Danteeeee; amigo!!! ¿Dónde estás? …

 

Sánchez Maratta es un amigo… hemos jugado, alguna vez, en los cenicientos e intrincados pasillos de las mismas catacumbas, y hasta nos han confundido, el uno, con el otro. Cabellera aleonada, nevada y frondosa, como suelen verse los alfas entrados en años, lentes que brindan un halo de intelectualidad, de estatura corta, siempre elegante y con una palabra honesta a flor de boca. Puede parecer que me describo a mí mismo; pero no…  yo no tengo la palabra honesta, ni visto con colores claros, como lo hace él.

 

Las obras fueron dibujadas por Alberto, durante las cuarentenas de 2020 / 22 (C19) y quedarían en su atelier, como registro de aquel confinamiento, de aquel sueño o pesadilla, dependiendo del ángulo por el que se mire el marco.

Equilibrista

La muestra: “líneas del cielo” estaba repleta. Las obras fueron dibujadas por Alberto, durante las cuarentenas de 2020 / 22 (C19) y quedarían en su atelier, como registro de aquel confinamiento, de aquel sueño o pesadilla, dependiendo del ángulo por el que se mire el marco. Una serie de dibujos en tinta china ejecutados finamente con plumín, o pluma o estilógrafos de algún tipo.

Al parecer, Roberto Amigo (un gran amigo de Alberto) lo convenció para hacer una muestra con estos trabajos. Esto puede parecer un juego de palabras; pero no lo es. Para mencionar a “Roberto Amigo” me referiré a él como: “Igor”; ya que la palabra: “amigo” que es el apellido de Roberto, me hace falta, para otras oraciones y podría prestarse a confusiones. Igor (el gran amigo) puede describírselo como como a Alberto; pero él es alto, de voz grave… y sin lentes. Pero es que Igor es un gran curador… y presentó estos trabajos como contando un relato de escena en escena, de paisajes repetitivos, como aquellos días de C19 donde todo era lo mismo, pero nada era igual.

Su musa (una mujer desnuda, en un paisaje de vacuidad) es representada con un realismo inquietante. Estas mujeres se ven más humanas que en cualquier foto de Tinder. La musculatura está descripta con tanta crudeza que se puede traducir esos trazados, en caricias. Son semejantes a esas; a las que amamos o no, dependiendo del ángulo por el que se presente el marco. (Me autopercibo como hombre del género masculino hetero… endemoniado y solo desde este punto de vista, me he expuesto a las obras de Alberto… podría haber algo más ahí que se me está pasando, y pido mil disculpas, por presentar solo un ángulo vulgar y en el fondo casi del patriarcado: es por ello que invito a verlas)

Paraíso recobrado

Me detuve específicamente en una obra de la serie “paraíso recobrado” donde una mujer también desnuda, mira hacia un paisaje de vacío … un paisaje que ya no tiene importancia. Por un instante la imagen me llamó a vestir el pellejo de Alberto y pude ver su propio paraíso de C19. Encerrado, sí, pero con ella. Imperfecta, pero también profundamente amada en un todo, en un solo paisaje; donde el paisaje es ella… y algún que otro pequeño relato que distrae… tan solo para solo volver a ella.

Esto en mis cavernas lo llaman amor; del más pleno y riguroso. Un amor total. La obra más icónica tiene como valor plus una pincelada de azul celeste a modo de horizonte… Alberto, puso un horizonte mejor, de tiempos más limpios, ahí, para ella… y no para quien está mirando la obra. Un susurro de que: ¡esto va a mejorar! Una frase de “esperanza” … brillante. Su paisaje y sus paraísos son “ella” … Su perfecto uso de la pluma marca las imperfecciones de los cuerpos; demostrándonos así que la imperfección forma parte del paraíso.

La Alianza Francesa (Esquina de Mitre y Sarmiento) es un lugar mágico, refinado y elegante. De mis preferidos, debo decir. Hay aquí tantas historias Franco/sanjuaninas que podría hacer unas cuatro narraciones propias como protagonista o como actor de reparto… entre esas paredes descubrí el infinito… mi primer amor… y el perfume a mandarina. Aún conserva sus pisos de baldosa, el parquet en las oficinas y su hechizo de ventanales altos de vieja casona local ornamentada. De entrada, libre y gratuita es posible tomarse un café allí o almorzar dependiendo de la hora. Y es que el envoltorio no es una cosa menor; entre la Alianza e Igor se ha montado un escenario completamente satisfactorio para la muestra de Alberto.

De vuelta me lo encontré a Don Dante buscando a su amigo Vigilio. Yo me estaba pintando por dentro de Fuego Negro, y lo reconocí, porque me preguntó. Lo tomé del brazo y lo conduje hasta la puerta de mi pozo de fuego. Al verse, los dos amigos se fundieron en un abrazo… lo que me pareció un poco desagradable, ya que ninguno había pasado por una ducha, durante las tres últimas narraciones. Virgilio quiso abrazarme también, pero lo esquivé. Busqué una copia de la “Divina Comedia” y se las obsequié diciéndoles que se trataba de un mapa para que no se anduvieran perdiendo. Tome firmemente de los hombros a Virgilio, con mis brazos bien extendidos para mantener la distancia al abrazo.

No te sientas culpable; viejo… que a nadie le importó nunca, si Roma fue fundada por los niños de la loba o por Eneidas… es una historia más, dentro del mar de historias… Ni siquiera a Roma le importa quien la fundó y quien no… no vamos a andar, los diablillos, castigando gentes por esto… Barbaridades más grandes se han leído en twitter… Mis palabras con sabor a vino lo terminaron por alejar y tras algunas reverencias a lo oriental ambos tomaron el pasillo de la derecha y se marcharon. Debo confesar que mi copia de la “Divina Comedia” se encontraba en español… no podía seguir siendo bueno… y antes de dormir le dejé 4 estrellas (sobre 5) a Alberto por esta enriquecedora muestra.

 

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